Ella
siempre estaba ahí, algunas veces
sintiendose ausente, pero ahí estaba, llegaba del trabajo y ella en el
sofa viendo las telenovelas, ella en la cocina poniendo la tetera, ella cerca del
balcón soñando un poco, no puedo
negar que le quiero, ese olor
a casa siempre extraña, los
recuerdos del noviazgo adolescente, de las primeras veces, y las noches de
experiencia y de la practica, pues cala, el frío cala cuando la nostalgia inverna, ella siempre decía
-
-- casados,
en casa para siempre,
- - siempre
juntos, le contestaba yo, muy enamorado
y me
acostumbre también, claro, también era mi compañera además de amante, y que
bien nos sabiamos amar, pasase lo que pasase, siempre nos amamos con ganas de amor, pasase lo que pasase
los domingos eran de chile con carne, pasase lo que pasase siempre tuvo su
veladora la Santa Madre, creo que
eso es lo que más extraña, el calor de su olor, ella rezando despues de una
discusión, ella rezando para que yo no pierda el empleo, ella desgastando el
rosario con los dedos, también puedo decirte que no pare en buscarla, en el
sofa, por la cocina, en el balcón, que aquel día en que me la encontre le lleve
su veladora a la Santa Madre, me dí en su regazo y le roge, y es que al verla y
conversar sentí un hilo de esperanza, esa que se siente cuando se esta muriendo
un enfermo muy querido, y el doctor te dice, pidale a Dios, y pues le pedí,
nunca supe como, pero me acerqué y le hable, así como si fuera ella, y luego me
quede mirandole en memoria como a la Virgen.
-
A
mi me conquistas con una sencilla rosa, una mirada de amor y una canción,
aunque cantes feo.
-
Siempre
he creído que eres alérgica a las flores, te has quedado callada cuando yo me
he quedado mirandote, siempre me gritabas con silencios: Callate Fransisco, que
interrumpes mi lectura, y gritabas a lo feo mirandome como quien grita con
molestia .
Es artículo
de Fe, decía mi vieja - Ten Fe, hijo y veras que todo toma buen camino , tu
pidele a la Virgen .
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