y el vicio era vernos pronto, extrañarte bajo la lampara tenue, acariciando tus rasgos mientras te hablaba poco, te cuelas por las paredes, cuando llueve la duda, inundando el recuerdo, la eternidad se a quedado pobre, el tiempo espera desebacuar el olvido, el pasillo donde paseabas desnuda guarda el luto a media sombra, la habitación lleva un décimo aniversario abierta, habrá que comprar un moño para la puerta, desde que te fuiste nada adorna este lugar, y por decir nada, me refiero a mi, al polvo que me acompaña, al sol claro que no encuentra cortina donde refugiarse, al piso que rechina junto a mis huesos torpes,las ventanas rugen frente al frío, tu mirada surge en la mañana, desafiando a un hombre inhabitado ..
aprender a volar, como si el dolor muriera.
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