
era humilde, sumamente humilde, un viejo extraño que encontró por las calles sucias, le dio unas semillas que saco de su boca, a lado de un consejo: vas a plantar estas semillas en tu núcleo de amor, vas a regarlo, que le bañe el sol, y hablarle de ti, de lo que te hace falta y lo que deseas, ten cuidado y ponle atención cuando se dirija a ti...
el hombre puso la semillas en su patio trasero, cuido de las tal y como el viejo se lo dispuso, al cavo de unos meses, el árbol dio su extraordinario fruto, un fruto espectacular que hizo al hombre contemplarlo por semanas, saborearlo, ansiaba comerlo, peor no podía este era de un material hermoso, dispuso pro buscar compradores y salir de sus aprietos de corbata, tomo una polaroid, y mostró a los mas fiables bolsillos, tuvo singular demanda, mas de tres estaba interesado, afortunadamente para los compradores este eligió a quien vender, entonces pensó en morder el fruto, así comprobar su mayor valor y pedir un poco mas de monedas, era tan exageradamente maravilloso que el elocuente comprador elegante no podía negarse, ambos añoraban descubrir que sus adentros eran aún mas fantástico, cuando el hombre encajo el diente, el fruto se desplomo en su boca, tomo otro, otro y otro hasta que termino con todos, para aumentar la inundación se hecho a llorar y el caballero inversionista partió, bufándose del hombre, pero el tampoco aceptaba lo que ocurrió, era inexplicable que aquellas manzanas de oro estuviesen rellenas de agua, que simple pensó ...
después de la tragedia que derrumbaba a drama en el hombre, decidió entrar a ver un poco de televicion, distraerse para pasar la pena aún mas grande que su divorcio, entonces el televisor anunció: la Tierra se ha secado. . . aquel inversionista Billonario internacional que estuvo en su vez interesado en negociar con el hombre, le tocaba ahora la puerta con desesperación, frente a el todo arraposo, le dijo: hombre dame uno de tus frutos te daré toda mi fortuna... al hombre le brillaron los ojos al igual que brillaron las manzanas, cuando se dispuso al patio se encontró con un vacío y el patio seco, entonces recordó las palabras: ten cuidado y ponle atencion cuando se diriga a ti.
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