
el cactus que parió un árbol, es una antigua leyenda, cuenta la gente de por aquí, que había un niño de piel morena tan rojo como el sol ardiente, su casita estaba en medio del desierto, todos los días muy temprano arreaba el burro de vuelta, todas las noches parecía que alguien, no se sabe quien, pero alguien le abría el corral al burro, este se alejaba hacia el cactus mas perdido, ahí el burro pasaba la noche, esperando que el niño llegara para mostrarle el camino, un día, ya cansado de repetir siempre lo mismo, el niño le contó a su padre lo que sucedía con el burro, entonces este le contó otra historia. . .
dicen que ese burro, trae una espina clavada, que el cactus esta seco, que una muchacha fue encontrada muerta, que descubrió un engaño que no debía descubrir, que la tiraron ahí, y allí ardió en furia, destrozo el cactus con hachazos, y el cactus lloro la pena que ella no podía por la rabia, que estaba de encargo, y que ahí se saco el chamaco, mejor, deja que el burro vuelva solo, volverá ...
Cuenta la gente que el niño se volvió curioso, que espero la llegada del oscuro, que siguió el burro, que el burro succiono al niño, luego se bebió el cactus, y el retoño ardió con la mañana, y nació un árbol. . .
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